lunes, 13 de febrero de 2017

"Orientación de orientadores, una experiencia de formación profesional de posgrado en una Universidad Pública Argentina".

"Orientación de orientadores, una experiencia de formación      profesional  de posgrado en una Universidad Pública Argentina".
Lic. Liliana Rey[1]

Introducción
La orientación profesional/ vocacional en la República Argentina data de principios del siglo XX, durante estos cien años dicha práctica ha tenido distintos enfoques, abordajes  y supuestos teóricos que la sostenían y sostienen.
Realizaré un breve recorrido histórico que servirá de andamiaje para presentar la carrera de Especialización en Orientación Vocacional y Educativa que fue gestada por la  Comisión Directiva de APORA[2] a partir del año 2002 y en convenio con UNTREF[3] se dicta en forma ininterrumpida desde el 2005. Esta formación sistematizada de nivel de Posgrado Universitaria se plantea como  un espacio de construcción colectiva,  caracterizada por el intercambio entre pares que  comprende nuevos campos de conocimiento y aplicación, fomenta la investigación y propone innovadoras experiencias de aprendizaje a graduados de carreras afines que desean desempeñar el rol de orientador vocacional/educacional en diversos ámbitos, caracterizando así el perfil profesionalizante.
La orientación vocacional en la República Argentina, en las últimas décadas estuvo relacionada con una  práctica más bien de tipo asistencial para  los alumnos del último año del secundario que se preguntaban o dudaban sobre su proyecto futuro,  no sabían "que seguir"  o jóvenes que habiendo elegido descubrían que no era lo que esperaban y se replanteaban  su decisión. La modalidad de abordaje variaba entre ser de corte actuarial / psicodiagnóstica a clínica, ambas llevadas a cabo de modo individual y/o grupal. No obstante ello permaneció por años en el imaginario social la idea que las consultas por orientación consistían en la toma de una serie de test que iban a develar, casi mágicamente que era lo que "tenía" que hacer el consultante.
Por ello me parece pertinente historizar los orígenes de esta práctica, para comprender el motivo de su aparición, desarrollo y transformación en los distintos contextos y momentos históricos.  Siguiendo a  Klappenbach, H.  (2005)[4] quien investiga en profundidad la temática, el autor refiere que en los años 20 la orientación profesional se había implementado principalmente en el campo del trabajo, y recién a mediados de siglo se fue desplazando principalmente  a los  problemas del campo educativo, aun cuando siempre conservara una relación fundamental con el ámbito laboral.
El surgimiento de la orientación  en el país allí por los años 40 estuvo ligada al campo de la psicología y de la psicometría vinculada con la medición de aptitudes, intereses, y características de personalidad que llevaban implícita la concepción del hombre que se adapta al trabajo siendo predominantemente de tipo colectiva. Se trataba de una simple adecuación entre las posibilidades y actitudes de los individuos y los requerimientos de las capacidades de los puestos de trabajo.
Al promediar el siglo XX se desarrollaban en la Argentina una serie de técnicas, teorías y prácticas en el campo de la orientación vocacional que respondían a un Estado con intenciones planificadoras. La orientación era concebida entonces como una práctica precisa y ajustada a la medición, cuyo objetivo  pasaba por indicar al consultante las elecciones hacia los estudios y/o trabajos más convenientes en relación a sus capacidades personales y las necesidades del entorno.
Con el transcurso del tiempo la orientación parece centrarse más en las personas, así en los años 50 Plácido Horas concebía la orientación profesional como un punto de encuentro entre las aspiraciones personales, las condiciones individuales y por otro lado las necesidades sociales.
Por ese entonces, el I Congreso Nacional de Psicología, en 1954, puso en evidencia un interés bastante amplio por la disciplina y terminó recomendando la creación de carreras universitarias de psicología en las universidades argentinas. La creación  de la carrera de psicología en el país, y el advenimiento, del psicoanálisis hace notar su impronta en la orientación. Ya en los años 60 las intervenciones en orientación comienzan a estar centradas en la demanda de las personas, respondiendo a un tipo de intervención de corte clínico.
 Según Adriana Gullco, (1998) en su artículo  "Historia y actualidad de los principales enfoques en orientación vocacional”   sitúa en las Primeras Jornadas de Orientación Vocacional (organizadas por el DOV, ex Departamento de Orientación Vocacional de la Universidad de Buenos Aires, en 1965) el comienzo de una modalidad que no sólo incluye factores dinámicos ligados a la consideración de la historia personal y a los aspectos profundos de la personalidad, sino que desarrolla como estrategia el "método clínico". Coincidente dicha singularidad de abordaje de la orientación con la publicación del libro Orientación vocacional: la estrategia clínica de Rodolfo Bohoslavsky en 1971,  que refleja un trabajo en equipo desde la década del 60, el que da cuenta de la influencia de la corriente psicoanalítica, fundamentalmente  kleiniana,   basándose en las nociones de  duelo, reparación, proyecciones e introyecciones. Convergen también los aportes de  otros profesionales argentinos como Enrique Pichón Riviere, José Bleger y Fernando Ulloa que conforman la llamada  Escuela Argentina en Orientación Vocacional, quienes promueven una conceptualización y estilo propio.
Hacia fines de la década del 70 intervienen en el  campo profesionales con diversas formaciones y disciplinas, ligadas con las áreas de la salud, la filosofía, la educación, la sociología  y los recursos humanos entre otras. La intervención  orientadora tiene una impronta diferente caracterizada por  el cruce entre lo social, con las determinaciones que ello tiene y las situaciones personales y evolutivas del consultante. En la elección vocacional está implicado no solo el sujeto que consulta con  sus anhelos y proyectos de vida, sino también la familia, la institución educativa a la que asistió, el grupo de pertenencia, es decir su contexto.
En 1984 surge la Asociación de Profesionales de la Orientación Vocacional, APOV, institución que dio origen a APORA, Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina que nuclea a orientadores de todo el país. La Asociación tiene entre sus objetivos, agrupar a los profesionales que se desempeñan en el campo de la orientación, auspiciar y apoyar el estudio y la investigación científica sobre la especialidad, fomentar el acercamiento entre entidades y/o personas dedicadas al campo de la orientación vocacional, colaborar con las instituciones científicas y educativas del país para la permanente superación y perfeccionamiento en la formación de la especialidad  y  promover la formación de futuros orientadores y la capacitación permanente de los profesionales ya formados. La Comisión Directiva de APORA en el año 2002, tras la crisis económica y social,  que atravesó la República Argentina en el 2001, estimó la posibilidad de capitalizar la larga trayectoria de la asociación,  organizando capacitaciones  en diversas  instituciones,  sistematizándola en una carrera de posgrado con acreditación universitaria.  Como explicita Adriana Gullco, (2016) quien presidia la  comisión directiva en ese momento: "Todas las veces que APORA  había participado, propulsado, llevado adelante cursos, seminarios de pronto convergían en un proyecto organizador". La asociación encontró en la Universidad de Tres de Febrero, que es una de las Universidades públicas del conurbano bonaerense  creada en los años 90 por parte del Estado Nacional Argentino,  el interés  y el apoyo para poder concretar su proyecto. Se inició entonces una tarea ininterrumpida entre ambas organizaciones que se fue consolidando progresivamente, dándole una identidad bien definida a la carrera.
La Resolución Nº 004/07 del Consejo Superior  aprobó el Reglamento de Posgrado de la Universidad; según el Reglamento de los Posgrados en Políticas y Administración de la educación, la Resolución Nº 1503/03 del Consejo Superior que crea la carrera de "Especialización en Orientación Vocacional y Educativa" y certifica su plan de estudios; con la RESOLUCIÓN CONEAU N°: 871/05  acreditándose  el proyecto de carrera de Especialización en Orientación Vocacional y Educativa, de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Núcleo Interdisciplinario de formación y Estudios para el Desarrollo Educativo. La Resolución Nº 1868/12 del Consejo Superior designa a los miembros del Comité Académico del Programa de Posgrado en Políticas y Administración de la educación y  finalmente la Resolución CONEAU N° 950/14 acredita la carrera por 6 años con una categoría C, luego de la presentación ante el comité evaluador.
La Carrera de Especialización en Orientación Vocacional y Educativa, se encuentra desde su origen incluida dentro del Programa en Políticas y Administración de la Educación y tiene la particularidad de  dictarse en convenio entre la Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina (APORA) y la Universidad de Tres de Febrero (UNTREF). La gestación de la especialidad implicó  definir el diseño del plan de estudios, la carga horaria, los docentes intervinientes, el programa,  la bibliografía de los seminarios específicos de la carrera, así como su fundamentación y enfoque pedagógico.
         Por su parte, el convenio de cooperación académica  entre la UNTREF y APORA potenció el propósito profesionalizante de la carrera, brindando una doble pertenencia institucional, enriqueciendo las posibilidades de inserción laboral, participación en investigaciones y publicación de trabajos,  tanto de alumnos como de docentes. Periódicamente el equipo directivo  realiza encuestas de satisfacción a todos los actores, entrevistas de seguimiento a los alumnos, evaluaciones, reuniones con profesores y autoridades de la Universidad, cuyos resultados derivan en planes de mejora que se proponen en función de los emergentes, siendo coherentes con la propuesta de una construcción colectiva de la carrera. 
La carrera de Especialización en Orientación Vocacional y Educativa, de la Universidad Nacional de Tres de Febrero,  se inició en el año 2005, con la primera cohorte,  cursándose desde entonces en la  Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante los primeros años la modalidad de dictado fue exclusivamente presencial. En el 2008 se concretó la posibilidad de realizarla en forma simultánea  a través de un convenio tripartito con la Universidad Católica de Santiago del Estero, viajando los profesores periódicamente a esta provincia[5], durante dos años, obteniendo una alta tasa de graduación.  Respetando el espíritu federal de la especialidad y con el objetivo que tenga mayor accesibilidad desde  el año 2012 la carrera es de carácter continuo y no por cohortes, eso permitió que ingresen alumnos todos los cuatrimestres. Se implementan también clases a distancia y el uso de la plataforma virtual de la Universidad que permitió incrementar el número de cursantes provenientes de las provincias[6], respondiendo de este modo a nuestro espíritu federalista incorporando el conocimiento de las diversas realidades de nuestro extenso país[7].   En el año 2015 se cumplieron 10 años de la misma que se celebraron con un encuentro académico y la publicación de una revista digital[8] que recapituló relatos  de sus protagonistas, directivos, profesores y alumnos.
          Por tratarse de una carrera semi-estructurada de modalidad presencial el plan de estudios presenta una oferta de cursos obligatorios posibles de cursarse de acuerdo a la oferta académica, sin guardar correlatividad, facilitando la posibilidad de retomar el cursado en otro cuatrimestre. Es importante señalar que los estudiantes suelen transitar la especialidad en condiciones personales complejas, pues mantienen su amplificada agenda laboral habitual,  a lo que se le suma obligaciones familiares y personales, que en ocasiones dificulta la secuencia de la cursada. La formación se complementa  con tres  seminarios intensivos que profundizan en la temática educativa, la planificación, la gestión y la evaluación.  Éstos últimos son compartidos con alumnos de otras carreras del Programa de Administración de la Educación resultando enriquecedor el intercambio y trabajo conjunto acrecentando así los horizontes y territorios de la orientación.   El único seminario que requiere haber cursado todos los específicos de la carrera y en lo posible haber aprobado los respectivos trabajos finales, es Práctica Profesional (antes llamado Pasantía)[9]. De este modo  los alumnos cuentan con las experiencias realizadas durante el cursado como bagaje personal para realizar el cierre de su proceso profesionalizante a través de la Práctica. Este es el último seminario  se cursa de modo exclusivo pues requiere tiempo para la elaboración del proyecto, la implementación y evaluación del mismo.

El marco teórico intenta ser amplio, abarcando conceptos de distintas disciplinas y enfoques haciendo foco en  la transmisión de experiencias concretas, los mismos se encuentran en revisión y actualización permanente acompañando los cambios sociales, económicos y culturales  que tienden a influir en todo plan de estudio. En este sentido la implementación de las clases virtuales representó un desafío tanto para alumnos, coordinadores, como docentes, en su doble dimensión como un conocimiento más brindado por la especialidad y un aprendizaje conjunto facilitador de nuevas prácticas interactivas que en muchos casos abrieron la posibilidad de empleabilidad. De hecho varios alumnos participaron como tutores virtuales del programa “Dar Pie”[10], otros se incorporaron a equipos de orientación donde trabajan con distintos portales educativos.  El enfoque de la carrera abarca también distintas modalidades de abordaje de la orientación: vocacional, profesional, laboral, personal,  que va desde procesos individuales, grupales, comunitarios, en ámbitos variados  y con  colectivos de sujetos  que pueden estar o no escolarizados, contemplando de esta manera la diversidad.
La formación del posgrado brinda herramientas para que cada orientador de acuerdo a las incumbencias de su carrera de grado, intervenga para lograr la inclusión e integración, de aquellos sujetos que tienen dificultades académicas o personales en ámbitos educativos por ejemplo a través de las tutorías,  de quienes necesitan incorporarse al ámbito laboral, quienes desean capacitarse en áreas de su interés, o buscan encontrar un sentido a su vida.
Al interior de la carrera la producción de conocimientos, la investigación y la productividad letrada son estimuladas por parte de los directivos y docentes. Uno de los principales objetivos de la especialización es promover la escritura académica y las propuestas de intervención para lograr la transformación a través de la capacitación e inserción activa  de los futuros egresados. Es relevante señalar que los mismos provienen de formaciones de base distintas, Psicología, Psicopedagogía, Recursos Humanos, Ciencias de la Educación, Profesorados, Trabajo Social, Terapia Ocupacional entre otras, creando entre todos una mirada interdisciplinaria de la orientación.
La generación de conocimiento aspiramos que sea "devuelta" a la sociedad, como  aporte para enriquecerla, enmarcado dentro de la  responsabilidad social, que toda Institución detenta. Para que el campo disciplinar desarrolle positivamente sus propósitos incentivamos una posición ética que lleva implícita un compromiso social que trascienda al “método” o al campo mismo de trabajo. La revisión crítica, innovadora de la carrera perfila también hacia la ampliación de sus alcances por ello estamos trabajando fuertemente en la conversión de la especialidad en maestría profesional. 
 Tal como lo expresa Kligman, C.[11] (2005)[12] :
"La intervención orientadora opera entonces en la intersección entre lo individual y lo social, siendo una práctica que pretende generar cambios. Esta carrera viene intentando responder a una demanda que no asegura provisiones para la “demanda del mercado” aunque suma posibilidades de movilidad ocupacional. Haciendo eco a las palabras del Dr. Carlos Cullen[13] en el acto de colación de posgrados 2009,  podemos decir que “Los postgrados habilitan a mayor responsabilidad profesional aunque no sean títulos habilitantes (sic)”  
Conclusiones

La revisión histórica, que forma parte de la formación brindada en la Especialidad en Orientación Vocacional y Educativa y también de esta presentación nos ayuda a comprender los  contenidos de la carrera por  la amplitud de intervenciones posibles dentro del campo y como  el contexto y los cambios de paradigmas la determinan y le dan una identidad propia en  la República Argentina. Así mismo hago hincapié en el poder transformador que esta práctica tiene, en quienes atraviesan la experiencia de la especialidad  por su carácter profesionalizante.  
Me resulta interesante apreciar como las experiencias pasadas  dejaron su impronta en la actualidad y constituyeron el mosaico que colorea la práctica de orientación hoy, vocacional, laboral, personal, tutorial, profesional, con distintos nombres, con diferentes colectivos de sujetos, en múltiples ámbitos,  pero con un mismo objetivo, que los consultantes pueden concretar un proyecto de vida a su medida que mejore su forma de estar en la vida, intentando construir  una sociedad más justa y con oportunidades para todos.


Bibliografía


            Bohoslavsky, R. (1983). Orientación Vocacional. La estrategia clínica. Buenos Aires: Nueva Visión.

            Cullen, C (1999) Autonomía moral, participación democrática y cuidado del otro. Buenos Aires: Novedades Educativas.

Fernández Lamarra, N. y otros. (2016) 10 años de la Especialización en Orientación Vocacional y Educativa  Revista Aprendizaje hoy  Nro. 94
Gullco, A.(1998)  “Historia y actualidad de los principales enfoques en orientación vocacional” Cap. 1- en Orientación Vocacional. Aportes para la formación de orientadores –Ed. Novedades educativas
Klappenbach, H.  ( 2005) Historia de la Orientación Profesional en Argentina. Universidad Nacional de San Luis. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Argentina. En Revista Orientación y Sociedad. Volumen 5
            Kaplan, C. (2014) El valor social de la Orientación. XV Congreso Argentino de Orientación Vocacional. Villa María, Córdoba. http://apora.org.ar/publico/files/libro_de_trabajos.pdf  ISSN 2451 7119
            Kligman, C. (2012) Especializaciones y profesiones. Buenos Aires: Revista Aprendizaje Hoy N° 82/83.

Kligman, C (2012) Criterios de elección de postgrados en egresados de carreras artísticas/humanísticas/tecnológicas; implicancias subjetivas y contextuales para arribar a la finalización de los mismos. Revista Scielo. Orientación y Sociedad - Volumen 12, ISSN 1515-6877 Editorial UNLP. Facultad de Psicología.



[1] Lic. en Psicología UBA. Especialista en Orientación Vocacional y Educativa. Maestría en Gestión y Evaluación de la Educación, en proceso de elaboración de tesis. Untref. Mail: lrey@untref.edu.ar
[2] Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina http://www.apora.org.ar/index.php
[3] Universidad Nacional de Tres de Febrero http://untref.edu.ar/academico/posgrados/
[4]  Lic. en Psicología y Dr. en Historia U.B.A. .Investigador  del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) 
[5] Santiago del Estero es una provincia Argentina situada  aproximadamente a 1.000 km. de la capital del País donde se cursa la carrera.
[6]El Estado nacional convive con veinticuatro entidades estatales autónomas, de las cuales veintitrés son provincias que preservan todo el poder no delegado constitucionalmente a la Nación y una es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, designada por ley como capital federal
[7] Superficie: 2 780 400 km²n
[9]  El propósito de este seminario es promover el ejercicio del rol profesional,  la responsabilidad completa de los proyectos de intervención en los distintos ámbitos planteados y su conclusión. Se espera posibilitar que los cursantes fundamenten teóricamente las intervenciones que desarrollen y revisen sus decisiones desde una reflexión crítica.

[10] Dar Pie fue un proyecto de orientación vocacional digital que busca acompañar a los estudiantes en los procesos de transición y en la toma de decisiones sobre sus vidas al finalizar la escuela facilitado por un juego computarizado en el portal Educar.  https://www.educ.ar/
[11] Dra. en Psicología y directora de la especialidad desde el año 2009
[12] Revista Aprendizaje hoy  Nro. 94 10 años de la Especialización en Orientación Vocacional y Educativa
[13] Dr. en Filosofía y profesor de la carrera