viernes, 17 de marzo de 2017

LA INVESTIGACIÓN COMO CAMPO DE ACCIÓN DE LA ORIENTACIÓN ESCOLAR

 SISTEMATIZACIÓN DE UNA EXPERIENCIA EN TORNO A LA CONVIVENCIA[1]

Diego Fernando Pineda Montoya [2]

Resumen
La Orientación Escolar como disciplina ha centrado sus acciones en el abordaje de diversas situaciones que se presentan en los entornos escolares y frente a los cuales el sujeto de la orientación (reconocido en muchos contextos como Orientador), propone, desarrolla y evalúa una serie de actuaciones desde una perspectiva de promoción, prevención o atención para su abordaje. En el presente artículo se busca argumentar la importancia que tiene la investigación como herramienta de trabajo del Orientador, desde la sistematización de una experiencia en torno a la convivencia desarrollada en la Institución Educativa ““Henry Daniels” ”  en Castilla La Nueva (Depto. Del Meta, Colombia)  a partir de la implementación de la jornada única.
Palabras claves: convivencia escolar, jornada única, Orientación Escolar, investigación.
Abstract
The school counseling as a discipline has focused its actions on the approaching a variety of situations which are presented in the school environment and facing them, the subject of the school counseling (recognized in many contexts as a counselor), proposes, develops and evaluates a series of behaviors from a perspective of promotion, prevention or attention to their approaching. On this article, the argumentation of the importance of researching for the counselor is looked for, from the systematization of an experience towards the coexistence developed in the “Henry Daniels”  school, located in Castilla La Nueva(Depto. Del Meta, Colombia) , since the implementation of the all day long school program.

Keywords: Coexistence, all day long school program, counseling, researching.
Contexto de la investigación

Durante el año 2015 la Institución Educativa “Henry Daniels” fue focalizada por el Ministerio de Educación Nacional de Colombia - MEN para implementar la jornada única en la sección de bachillerato incrementando de 6 a 8 horas la atención académica de los y las estudiantes. Un año después de iniciar dicho proceso se evidenciaron algunos cambios significativos a nivel cultural entre los cuales se observó que las relaciones entre estudiantes; y entre docentes y estudiantes, habían empezado a cambiar y que las dificultades de convivencia eran más frecuentes alcanzando algunas situaciones con mayor gravedad que las cotidianas.

Desde la Orientación Escolar y en conjunto con la coordinación académica y de convivencia se inició un proceso de seguimiento en el cual aspectos como la frecuencia, el tipo de situaciones y las posibles causas evidenciaron un factor en común y eran los cambios en el horario de permanencia dentro de la institución, particularmente las actividades académicas desarrolladas en la tarde.

Se planteó entonces la necesidad de desarrollar un ejercicio de investigación cualitativa diseñado y desarrollado desde la Orientación Escolar y se priorizó como metodología la sistematización de experiencias, explorando los saberes, imaginarios y percepciones de las familias, estudiantes y docentes frente a la jornada. El objetivo de la investigación se centró en conocer las debilidades y fortalezas de la jornada única, su impacto en la convivencia escolar y alternativas para mejorar el ambiente y la interacción entre los miembros de la comunidad educativa.

Conceptualmente se priorizaron dos postulados, por un lado el diagnóstico propuesto por Rivas (2013) para quien la extensión del tiempo de enseñanza es una estrategia importante cuando de fortalecer los procesos de aprendizaje se trata y esto lo fundamenta en la revisión del contexto regional:

“La experiencia internacional demuestra que la extensión de la jornada escolar tiene un impacto positivo en la calidad educativa, pero en muchos casos leve para el costo fiscal que implica. Esto se traduce en la necesidad de planificar muy bien los ejes pedagógicos y curriculares de la política, para aprovechar a fondo la oportunidad de mejora que implica y la gran responsabilidad que supone el esfuerzo presupuestario realizado por el Estado” (Rivas, 2013, p1)


En contraste, se analizaron las reflexiones propuestas por Eisner (1998) quien cuestiona que la respuesta, por lo menos en el caso de la educación en Estados Unidos, ante los bajos resultados escolares sea el aumento de días que los estudiantes pasan en las escuelas, el autor expone un cuestionamiento y es: “¿por qué, por ejemplo, asumimos que el éxito educativo se fomentará por la ampliación del año escolar…?” Eisner realiza un análisis crítico a la educación en el sentido en que muchas de estas respuestas o políticas se dan de manera automática y descontextualizada sin analizar las condiciones en las cuales permanecen los niños y niñas en las escuelas.

Teniendo en cuenta estos dos referentes se fundamentó la investigación, analizando las virtudes y debilidades de la jornada única en este contexto específico.

Rol de la investigación en la Orientación Escolar

Son muchas las estrategias, metodologías, técnicas y actividades que el Orientador Escolar utiliza en su quehacer cotidiano y que buscan dar respuesta a las diversas problemáticas o situaciones que se presentan con los actores de la comunidad educativa. Sin embargo, como sucede en muchos contextos escolares, la investigación parece estar distante del quehacer docente, encontrando muchas veces que los profesionales que indagan, explican y escriben sobre educación y pedagogía, son formados en disciplinas diferentes a la educación (sin restarle importancia a los aportes que realizan dichas disciplinas desde su experiencia y formación) y son pocos los docentes que utilizan la investigación como alternativa de exploración y fortalecimiento de su práctica.

En la investigación encuentra el Orientador un amplio campo de acción desde el cual abordar muchos de los ejes que hacen parte de su práctica y juega un doble rol porque le permite, sistematizar, documentar y producir conocimiento sobre sus experiencias, y explorar nuevas alternativas de abordaje frente a todas las líneas de actuación que recaen sobre esta profesión.

En el caso específico de la presente investigación, sistematizar la experiencia de la jornada única desde la Orientación Escolar ,exigió adelantar cada uno de los pasos de la investigación cualitativa como diseñar los instrumentos de recolección de información y adelantar el proceso de análisis e interpretación de la información recolectada. Una de las virtudes que posibilitó este proceso es el rol que ejerce el Orientador en los contextos escolares y es que esa característica de neutralidad, de conocimiento de todo el entorno educativo y de la interacción con todos los actores (estudiantes, familias, docentes, directivos, instituciones externas) posee  información relevante para comprender las dinámicas sociales y culturales de la escuela.

La convivencia escolar en la jornada única

El presente texto se enmarca en la línea de investigación para el desarrollo Socioafectivo de la comunidad educativa propuesto en la revista latinoamericana de orientación y desarrollo humano, específicamente la orientación para la convivencia puesto que la investigación tuvo como centro de atención desde la Orientación Escolar, cómo se había transformado la misma a partir de la jornada única.

Si bien varios países en América Latina han reformado sus políticas educativas y han definido diversos modelos de jornada extendida como el caso de Chile, Argentina, Uruguay, Venezuela, México, por mencionar algunos, en el caso colombiano, sólo hasta el año 2014 se inicia el proceso transformación educativa para lograr en el año 2025 una cobertura total de establecimientos educativos con jornada única. Según datos del MEN, en las convocatorias 1, 2 y 3 de jornada única se vincularon 485 instituciones que están atendiendo a 502.720 estudiantes.

La experiencia en la Institución Educativa “Henry Daniels” ha contado con el acompañamiento del MEN, la Secretaría de Educación Departamental del Meta y la Administración del Municipio de Castilla La Nueva brindando unas condiciones idóneas para la implementación, sin embargo, una categoría que no ha sido valorada en los seguimientos que propone el MEN ha sido el tema de la convivencia.

Y es que la actividad académica aumenta con la jornada única, las áreas tienen más tiempo para desarrollar sus propósitos, pero en términos del desarrollo personal y la convivencia, lo que la investigación arrojó, es que la vida familiar, el desarrollo integral, y las interacciones sociales se trastocan generando inclusive un cambio cultural en las dinámicas cotidianas de las familias del municipio.

Esta afirmación surge al explorar las percepciones que tenían las familias, los estudiantes y los docentes sobre los tiempos fuera del contexto escolar y las actividades que podían o no, desarrollar en su tiempo libre. Asimismo se indagó por las relaciones entre el estudiante y su familia al pasar menos tiempo en el hogar y más horas al día en el colegio, evidenciando que la relación ha cambiado y se presenta menos comunicación.

La indagación que arrojó el ejercicio investigativo evidenció la manera como la convivencia escolar se vio trastocada con la implementación de la jornada única y cómo el pasar más tiempo con los docentes y estudiantes, generó en algunos casos mayor sensibilidad frente a una situación de conflicto desencadenando respuestas más agresivas o por lo menos reacciones más fuertes.

Otra categoría sobre la cual se indagó y cuya revisión se sugiere como una alternativa para el mejoramiento de la convivencia a partir de la sistematización de la experiencia, es lo relacionado con las prácticas pedagógicas. Una constante en la información recolectada fue el planteamiento de estudiantes y familias sobre la necesidad de transformar las prácticas de aula, generando un ambiente escolar con menos tensión y que posibilitara  profundizar en las competencias definidas en cada área, pero a través de acciones más dinámicas propuestas por los docentes.

La lúdica, el deporte, la cultura y la investigación, surgieron como alternativas de trabajo que desde la Orientación Escolar, se proponen como revisión, ajuste y actualización del currículo, en particular focalizando dos aspectos: las prácticas de aula; y las relaciones interpersonales generando un mejor ambiente escolar y promoviendo la sana convivencia.

Como producto del ejercicio investigativo se generó un compromiso institucional para ajustar las prácticas educativas y dar una respuesta más contextualizada e integral a la formación de los y las estudiantes, si bien se pasa más tiempo en la institución con la jornada única, se busca que el tiempo sea más agradable y de mayor calidad y para esto se promovieron ajustes curriculares, por ejemplo, la reorganización de las áreas para disminuir el número de las mismas distribuyendo su abordaje durante el año escolar.

El impacto de las acciones emprendidas está pendiente de sistematizar puesto que hasta ahora inicia su implementación, sin embargo, el solo ejercicio generó en la comunidad educativa y en particular en los docentes, un cuestionamiento sobre su práctica y cómo el ambiente escolar y la relación entre todos los miembros puede aportar al mejoramiento de la calidad educativa.


A manera de conclusión: la investigación y la Orientación Escolar

El campo de acción de la Orientación Escolar es un universo de posibilidades donde los enfoques, modelos y estrategias son muy diversos ante una gran variedad de situaciones, problemáticas y escenarios que hacen parte de los entornos escolares. Como se ha argumentado previamente, una de esas estrategias que se propone a partir del presente ejercicio, es que desde la Orientación Escolar se promueva y desarrollen acciones de investigación que por un lado legitimen la creación de conocimiento desde este campo disciplinar y por el otro se aproximen a la transformación y abordaje de sus contextos desde ejercicios de sistematización de su práctica.

No es un ejercicio fácil puesto que las dinámicas institucionales y la cotidianidad escolar limita los tiempos y el rigor que exige la investigación, sin embargo, en la medida en que este tipo de prácticas se incorporen en el quehacer del Orientador escolar, es posible posicionar con mayor contundencia una profesión tan necesaria e importante, al tiempo que se validan una serie de producciones, formas de intervención, metodologías y estrategias que son empleadas diariamente en las escuelas para abordar todo un conjunto de problemáticas o de líneas acción, pero que pocas veces son sistematizadas y divulgadas. La mejor manera de legitimar el rol del Orientador Escolar, es visibilizando sus prácticas y promoviendo la producción de conocimiento desde los profesionales de esta disciplina.




Bibliografía

Eisner, E. El ojo ilustrado. Paidos Educador. Barcelona. 1998

Ministerio de Educación Nacional. Consolidado jornada única 2015 – 2016. Consultado en línea el 04 de agosto de 2016 en http://www.mineducacion.gov.co/1759/w3-article-356139.html

RIVAS, A. Escuelas de Jornada Extendida Documento de diagnóstico y recomendaciones. Oficina de Cooperación Internacional del Ministerio de Educación de República Dominicana. 2013. Consultado en línea  el 04 de agosto de 2016 en http://www.colombiaaprende.edu.co/html/micrositios/1752/articles-348928_Escuelas_de_Jornada_Extendida.pdf

TORRES, A. Prólogo del libro De jóvenes de Manuel Roberto Escobar, Constanza Mendoza, Marlen Cuesta y Gary Gari. Fundación Restrepo Barco, 2003



[2] Diego Fernando Pineda Montoya
Magister en Educación - Licenciado en Pedagogía Reeducativa
Institución Educativa ““Henry Daniels” ” ; Castilla La Nueva – Meta, Colombia; ieducativacastilla@gmail.com; Docente Orientador